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La cola del supermercado

Se podría suponer que el reniego va de las clásicas jodiendas como “la cola ajena siempre es más rápida” o “el de delante siempre tiene un producto que no aparece en el ordenador y hay que esperar a que lo comprueben” o “ahora que sólo te queda uno por delante, abren la caja de al lado” … no … no es ninguna de esas, es algo que me revienta todavía más, y ocurre siempre, por lo menos, al que esta delante tuya, a la hora de pagar, después de pasar toda la compra, da igual que sea un carrito entero o un solitario botellín de agua, la cajera mira el precio, y el menda, impávido, espera a que ella le diga cuanto es… Y NO ES HASTA ESE MOMENTO! en el que el maldito decide ponerse a buscar la cartera, se toca los bolsillos traseros, rebusca en el bolso/mochila/riñonera, cuando por fin la encuentra, pasa por la tarjeta sanitaria, la del gimnasio, la de marionnaud, la tarjeta de fidelización del puticlub, hasta que llega a la visa.. se la da, y justamente después se produce la siguiente pregunta:

  • ¿tiene la tarjeta del club Carrefour?…
  • si espera que la busque…..

PERO QUE COÑO! que llevas en la cola 15 minutos y hasta el último momento no te decides a sacar el dinero,  que esperas, que a la cajera se le olvide cobrarte, o que la compra te salga a devolver, no sería más sencillo tener localizado el dinero y la tarjeta de antemano para que en cuanto te diga el precio dársela, yo por lo menos lo hago así, y me desquicia estar esperando cinco minutos al de delante buscando el dinero.

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Las Bolsas del Super

doriCualquiera diría que paso media  vida en los supermercados. Bueno, voy de vez en cuando, porque en casa tienen la mala costumbre de comer tres veces al día como mínimo.

Si los carritos esos de la compra son imposibles, que decir tiene, cuando llegas a caja, agotada y te encuentras con el problema de las bolsas. Si, las dichosas bolsas que nadie sabe como abrir, por lo menos con la misma velocidad que esa cinta transportadora escupe y escupe alimentos y artículos varios.

A ti, igual que a mí, se te acumulan, se apelotonan, se achuchan  las madalenas, crujen las cajas de huevos y tú, mirando por el rabillo del ojo ese desbarajuste, y venga a darle vueltas a ver por donde abre la bolsita de las narices. Unos opinan que si soplas se abre mejor, otros que si la frotas, otro que si tiras, otros que si buscas una esquinita con cuidado. Yo algunas veces he realizado todo el ritual completo, pensando en la cara de gili que debo tener haciéndolo todo seguido para nada  y no la he tirado al suelo y la he “pateado” de un milagro y nada, ¡que la bolsita no abre!. Cuando ya lo consigues, piensas, “¡como demonios lo hice!”, pues el carro Mercadona va lleno, a este paso no me voy yo de aquí ni a lo hora del cierre. A todo esto, la cola se hace mas grande, los otros, te miran con cara de pocos amigos, llevan prisa y tu sudando con las dichositas bolsas. Yo más de una vez le he preguntado a la cajera si dan cursos acelerados de cómo abrir estas bolsas. Después de muchos años, el otro día, una chica amable del Mercadona, me explico que si tiro de las asas por un lado y del borde inferior por otro, se hace un piquito arriba que te permite abrirlas con facilidad. ¡Diez en el máster acelerado de abrir bolsa del super! ¡Por fin!.


Renegar o no renegar esa es la cuestión

carlos.pngHe decidido volver a renegar, hace tiempo pensé que vivir renegando de todo era muy duro todo el día relatando y me dije no voy a renegar, a partir de ahora todo estará bien. Pero estás tranquilamente de compras y a la hora de pagar te pones en la cola mas corta y justo cuando te toca a ti se acaba el rollo del ticket y tu con cara tonto viendo como todas las colas avanzan menos la tuya. Otro día un codigo está mal y te dejan tirado junto a la caja mientras alguien ha ido a buscar el código y los que estaban detrás tuya van pasando mirándote como si fueras un fracasado. Y cuando el de delante paga cinco articulos en tres veces, uno con tarjeta porque es para el/ella otro en metalico y otro vaciando el monedero y asi deshacerse de la “chatarra” y tu sin renegar aguantando, otro dia es por culpa de un moroso cabron/a, o por un impuntual que no te avisa y te jode la siesta o lo que es peor te hace madrugar resumiendo he decidido que vivir sin renegar es mucho mas duro porque todo se acumula y un dia puedes llegar a explotar y mandar a tomar por….. al pesado del semáforo que te quiere limpiar el cristal, aunque de este tema y otros ya hablaremos otro día que no se trata de renegar de todo ahora de golpe.