Archivo del Autor: Pit

Mangas y fregaderos

mangas-mojadasAhora que ha terminado el verano y volvemos a las mangas largas, comienza uno de mis renegamientos invernales, y es el hecho de fregar los platos, arremangarse, y que poco a poco, con el circular movimiento del estropajo con los platos, las mangas vayan deslizándose irremediablemente por el brazo, hasta encontrarse con el agua que cae del grifo provocando que me GENERE UN ODIO EXTREMO hacia una actividad que no me lo provoca en sí, pero ese momento de indecisión entre subirse la manga con la otra mano, que también esta chorreando, intentar estirar inútilmente el brazo para alejar la mano, el peñazo de secarte las manos, subir la manga y volver a empezar es un infierno, que hace que preste mas atención a mi brazo derecho que a lo que estoy haciendo.


Cremalleras y perilla

pit_rapadoDespués de hablar de la pasta como archienemigo de las perillas, toca otro de los villanos a los que los poseedores de una perillonta nos tenemos que enfrentar, aunque solo sea en Invierno.

Este enemigo habita en el cuello de los abrigos, es esa cremallera que te abrochas hasta arriba, ese acto para protegerte del frío es una jodienda para los perillontes, como se aprecia en el dibujo, siempre hay un pelo, en este caso marcado en rojo, que hábilmente se cuela en el tirador de la  cremallera

Perilla-y-cremalleras

Pues ese pelo, ya enganchando, espera pacientemente a que gires la cabeza, tiempo después de abrocharte, para darte un tirón en el mejor de los casos, o directamente desprenderse de su folículo, produciendo un maldito dolor que te lleva a preguntarte si no estarías mejor con bigote.


Horrores del verano


Pasta y Perilla

Voy a lanzar un duro reniego contra el archienemigo de los perillontes: La pasta; sobretodo los malditos  espaguetis, ya sean en  salsa carbonara, con tomate,  queso… da igual.  No hay forma limpia ni elegante de comer espaguetis, y si a eso sumamos un buena y poblada perilla, el problema es evidente, la salsa se refriega por cada pelo, impregnándose de su olor.

La impregnación es inevitable, lo que nos lleva al meollo del asunto, después  de comer y lavarte los dientes es cuando te das cuenta:

La perilla te huele a pasta, y ya te puedes lavar con champú de camomila que el olor no se va, lo tienes dentro de tu mente, taladrándote y volviéndote paranoico… solo hay una solución: recortarse la perilla,  lo que mas le duele a un perillonte… pasarán dos meses hasta que vuelva a tener un buen tamaño, un tamaño importante, ese tamaño que da pie a una novia a insistirte diariamente que te la recortes, y casualmente, y sin que te des cuenta, ese día, se cocina pasta… “casualmente” … es el ciclo de la vida perilla


La cola del supermercado

Se podría suponer que el reniego va de las clásicas jodiendas como “la cola ajena siempre es más rápida” o “el de delante siempre tiene un producto que no aparece en el ordenador y hay que esperar a que lo comprueben” o “ahora que sólo te queda uno por delante, abren la caja de al lado” … no … no es ninguna de esas, es algo que me revienta todavía más, y ocurre siempre, por lo menos, al que esta delante tuya, a la hora de pagar, después de pasar toda la compra, da igual que sea un carrito entero o un solitario botellín de agua, la cajera mira el precio, y el menda, impávido, espera a que ella le diga cuanto es… Y NO ES HASTA ESE MOMENTO! en el que el maldito decide ponerse a buscar la cartera, se toca los bolsillos traseros, rebusca en el bolso/mochila/riñonera, cuando por fin la encuentra, pasa por la tarjeta sanitaria, la del gimnasio, la de marionnaud, la tarjeta de fidelización del puticlub, hasta que llega a la visa.. se la da, y justamente después se produce la siguiente pregunta:

  • ¿tiene la tarjeta del club Carrefour?…
  • si espera que la busque…..

PERO QUE COÑO! que llevas en la cola 15 minutos y hasta el último momento no te decides a sacar el dinero,  que esperas, que a la cajera se le olvide cobrarte, o que la compra te salga a devolver, no sería más sencillo tener localizado el dinero y la tarjeta de antemano para que en cuanto te diga el precio dársela, yo por lo menos lo hago así, y me desquicia estar esperando cinco minutos al de delante buscando el dinero.


Telarañas otoñales

Hace muchísimo que no reniego, pero en esta época del año es imposible no hacerlo, siempre que hay tormenta viene la calma, y con la calma y el Sol es cuando las arañas deciden convertir cualquier paseo en una tocada de huevos, ellas se ponen a tejer sus telarañas en una farola y se lanzan al aire, flotando, desplazándose con el viento, todo muy bonito si no fuera por que las jodidas se enganchan a la farola justamente a la altura de tus ojos o de tu boca, creando cientos de trampas a lo largo de cualquier avenida, lo peor es después, cuando intentas quitarte la telaraña y te tiras 2 minutos moviendo los brazos como un loco en mitad de la calle, ademas, siempre piensas que como la araña tiene que estar al final del hilo de seda, seguro que la tienes en la espalda o en la cabeza, creándote una paranoia que unida al movimiento de brazos de loco, tiene que dar bastante miedito al que venga de frente… malditas arañas…  ¡¡tanto les costaría hacerlo a dos metros como mínimo!!

El esquema de la trampa es mas o menos así:


Graciosetes

pit3Los chistazos de una generación de humoristas inefables como Emilio Laguna, Marianico el Corto, Paco Aguilar entre otros, crearon el germen de una legión de graciosos, que gracias a torturas como “No te rias que es peor” o “genio y figura“, se han convertido en graciosetes, ahora esos terroristas del humor campan a sus anchas provocando situaciones incomodas por doquier.

Los chistosos sin gracia tienen el problema que ellos no son conscientes de sus limitaciones, se consideran muy graciosos, seguramente en su casa hacían reír a toda su familia, y con la moral de chistosos por las nubes  se ven obligados a repartir altruistamente su don  y hacer feliz a la gente soltando en todos los eventos sociales su humor, que al final,  siempre acaba pareciendo un espectáculo de José Luis Moreno presentando a Félix “el Gato”.

Toda esta parrafada previa es para poner en situación del verdadero infierno que te puede pasar con un gracioso, estar solo con él, y  te suelte todo el repertorio,  seguro que él se descojona de su propio chiste, y tu qué haces? no sonríes, y te expones a una revisión del chiste o su propio director’s cut y a su posterior explicación con la consiguiente cara del humorista de “pobre… no se entera de nada”, te descojonas, solo para que el chiquito de la calzada de turno se sienta bien y no como un aprendiz de jaimito borromeo, la mejor solución, esbozar una ligera sonrisa acompañando a la sonora carcajada que hará el interfecto, así todos contentos, uno mismo no siendo un cabrón sin sentimientos, y el Arevalo de turno, contento pensando que es un humorista de alto nivel y no entiende como no lo ficha Buenafuente o gana el club de la comedia.

Prohibido Imitaciones de Chiquito

Por cierto, parece que se avecina un nuevo paraíso de los chistosos “el club del chiste” en Antena 3, Ufff… una nueva generación se acerca.