Pasta y Perilla
septiembre 3, 2011

Voy a lanzar un duro reniego contra el archienemigo de los perillontes: La pasta; sobretodo los malditos espaguetis, ya sean en salsa carbonara, con tomate, queso… da igual. No hay forma limpia ni elegante de comer espaguetis, y si a eso sumamos un buena y poblada perilla, el problema es evidente, la salsa se refriega por cada pelo, impregnándose de su olor.

La impregnación es inevitable, lo que nos lleva al meollo del asunto, después de comer y lavarte los dientes es cuando te das cuenta:

La perilla te huele a pasta, y ya te puedes lavar con champú de camomila que el olor no se va, lo tienes dentro de tu mente, taladrándote y volviéndote paranoico… solo hay una solución: recortarse la perilla, lo que mas le duele a un perillonte… pasarán dos meses hasta que vuelva a tener un buen tamaño, un tamaño importante, ese tamaño que da pie a una novia a insistirte diariamente que te la recortes, y casualmente, y sin que te des cuenta, ese día, se cocina pasta… “casualmente” … es el ciclo de la vida perilla
jodeRRR, como brochojetel entiendo bien la problemática. Aquello perisiete sopena de emplear funcionalmente el bidete, necesario e imprescindible sanitario. Para hallar su razón Ud. puede facer un intento: Unte su índice rebasando su primera falange en cualquiera de los numerosos restos fecales caninos de la acera. Límpiese concienzudamente con un cleenex (foneticamente “clinegh”). Realice una prueba olfativa de su dedo… Precisa solución acuosa básica para su eliminación. Teniendo en cuenta que se trata de un dedo “freehair”.
XD jajaja